
Mucho antes que comenzara el carnaval 2010 estaba anunciado el regreso de la murga Agarrate Catalina a los escenarios de las noches de febrero. Dado el papel que ha jugado este conjunto en los últimos cinco años, los tres primeros premios que obtuvo y su impresionante crecimiento que los llevó a recorrer el mundo con su espectáculo 2008 “El Viaje”, la vuelta de “la Catalina” era esperada con expectativa para ver con qué sorprendían esta vez.
La murga de Yamandú y Tabaré Cardozo no empezó mal. En el desfile inaugural de carnaval salieron vestidos de “punks”, jugando con el público presente y las cámaras que televisaban el desfile a que iban a romper todo, que iban a armar bardo, como hacen o hacían los llamados “punks”. Esto sorprendió a mucha gente pero para bien, ya que se generó una situación cómica que despertó hasta risas de quienes conducían por televisión el desfile. El conjunto se comportaba según lo que sus ropas decían, las cuales estarían presentes en su espectáculo 2010, titulado “Civilización”.

(Los "punks" de la Catalina durante el desfile de carnaval 2010)
Pasado el desfile el pueblo carnavalero estaba atento a lo que podía ofrecer la murga que ganó el primer premio en 2005, 2006 y 2008 (venciendo a títulos como Acontramano y Curtidores de Hongos). Hasta ahora en los tablados nadie se había puesto a pensar si uno de los cuplés de la Catalina podía traer polémica, pero el 17 de febrero el espectáculo de la murga de los Cardozo fue transmitida por canal 5, para todo el país.
La Asociación de Descendientes de la Nación Charrúa puso el grito en el cielo. Le enviaron una carta a la murga expresando su “desagrado y dolor” y esperando “una pronta disculpa pública por este hecho lesivo con connotaciones racistas y xenofóbicas”. Uno de los componentes más conocidos de la Catalina, Rafael Cotelo, pidió disculpas en diálogo con el portal Montevideo Comm, agregando que a la murga le gustaría “tratar de conversarlo y hablarlo” con los integrantes de la Asociación, algo que según Cotelo es como “se debió haber manejado el tema desde un principio”.
A todo esto también se sumó la opinión de Esteban Valenti, que en su columna del portal anteriormente mencionado titulada “Navegaciones”, dijo lo siguiente:
“Está claro que aquí se trata de sátira, de humor, pero nadie puede sustraerse al contenido. ¿Qué culpa tienen los Charrúas que recién habían alcanzado niveles bajos de desarrollo si les cayó encima la colonización española, una oleada de vacas, de ovejas y de caballos muy procreadores, las alambradas, luego guerras de todo tipo y al final Don Frutos? (...) debemos reconocerle a los Charrúas, además de ser fieros, guerreros e irreductibles, nunca se aliaron contra los criollos nativos, como sucedió con otras etnias en varias partes de América. Pelearon con Artigas, con Rivera y siempre estuvieron de “este” lado. No será muy civilizado y moderno, pero es importante. El cuplé tiene partes muy cómicas, como cuando habla de la armadura de Solís como un “medio tanque” con patas, pero en general no me gustó, deforma la realidad y es implacable con la historia y con los Charrúas.”
Quizás Valenti se refería al pasaje que dice que los Charrúas andaban casi desnudos y las únicas artesanías que hacían eran vasijas de barro, a lo que después Cotelo dice “como las que hace mi hija que tiene tres años”. Capaz que hablaba del pasaje de la canción que dice:
Acá estaban los charrúas
pura garra y corazón
puro corazón y garra
poca civilización
no te hacían edificios
ni ninguna construcción
no tenían calendario
no tenían plantación.
Lo mas revolucionario
en el plano cultural
fue una cuerda con un palo
era el arco musical.
No tenían sacerdotes
no tenían religión
pero no tenían nada
¡la puta que los parió!
Pero eran un pueblo muy gentil
con el que pasaba por aquí
eran correctos y educados
hicieron flor de asado
cuando llego Solís.
También puede ser que se haya referido a la parte del cuplé en la cual los Guaraníes le cantaban a los Charrúas “templo no tenés, fruta no plantás, y al final después te extinguiste, te querés matar”. En realidad no sabemos bien a qué parte se refería Valenti, pero eso lo sabrá él.
Pero quien arremetió más duro contra Agarrate Catalina y tuvo las palabras más fuertes para con la murga fue el antropólogo José López Mazz. Una persona con un Currículum Vitae impresionante, que no alcanza el día para leerlo, tuvo un momento en el que se le salió la cadena y bajó la discusión a un nivel simplón, algo que no es de esperarse de una persona con su nivel académico y su trayectoria. López Mazz dijo días atrás que el cuplé de los Charrúas fue escrito por “planchas ignorantes” y que es “una reverenda ignorancia fascista y discriminatoria”. El fin de semana siguiente al feriado de Carnaval, la gente carnavalera no habló de otra cosa que no fuera de eso, además del inevitable análisis que se hace después de cada etapa del Teatro de Verano.
Aquí hay algo más que si se discriminó o no a los Charrúas, con que frecuencia se hace, si se le da importancia o no al asunto, si la Catalina quiso decir eso o no o si se pasó la delgada línea entre el humor sano y la mala interpretación de la murga al escribir ese cuplé o de la gente que interpretó mal a la murga. Lo otro que hay para analizar es el fondo que se puede llegar a tocar con el nivel que presentamos en las discusiones que tenemos como sociedad.
Aquí presentamos varios elementos para que el lector o lectora pueda sacar sus propias conclusiones sobre la polémica y no tomar partido por si el cuplé está bien o mal, ese es el objetivo de este artículo. Pero la opinión que este vierte es como los uruguayos, descendientes de Charrúas o descendientes de los europeos, no podemos llevar a cabo una discusión sana, en paz, y arreglar las cosas entre los involucrados sin tener que usar a los medios, quienes justamente somos (o deberíamos ser) el último recurso para cuando hay un problema así.
No podemos tener académicos con la cadena suelta llamando “planchas ignorantes” a quienes escribieron algo con lo cual el no concuerda (como sucedió con Federico García Vigil, quien dijo que la cumbia villera se consume como la pasta base), ni se deben tomar a la ligera los reclamos de los descendientes de los Charrúas, porque descalificarlos a ellos, sería como descalificar a los familiares de personas asesinadas en la dictadura, ya que ambos sufrieron atrocidades provocadas por terceros y no por ser algo que pasó hace mucho deja de ser atroz.
Por todo esto es que agarro el título del espectáculo de la Catalina y lo pongo entre signos de pregunta: ¿Civilización? Yo creo que no.
Saludos.
Mauricio.
Fotos: Montevideo Portal, Facebook de Agarrate Catalina